En qué consiste una asociación cannábica

De un tiempo a esta parte ha comenzado a extenderse el concepto de asociación cannábica. Se trata de un movimiento que surgió principalmente en Estados Unidos y Canadá, pero que poco a poco ha ido alcanzando otros tantos países, incluyendo España. Aun con todo, sigue tratándose de asociaciones algo desconocidas por la mayoría, especialmente debido a la legislación que hay en España con respecto al consumo de marihuana.

En este artículo vamos a explicarte en qué consiste una asociación cannábica, qué es, cuáles son los requisitos para entrar y cuál es su situación dentro del ámbito legal.

¿Qué es un club cannábico?

Una sociedad cannábica es una asociación sin ánimo de lucro que permite a sus miembros el consumo recreativo de marihuana. Los socios de un club cannábico deben ser necesariamente mayores de edad, y tienen un acuerdo de consumo compartido, lo que significa que el cannabis con el que cuenta cada asociación ha de ser medido para que cada miembro reciba su parte.

Se trata de una organización de consumidores, por norma general, experimentados, y lo hacen desde una perspectiva más profesional. Esto quiere decir que la calidad de la marihuana que se consume en estas asociaciones suele ser elevada, puesto que siempre se analiza previamente. El cannabis se consigue en el propio club, no teniendo que recurrir al mercado negro, y también ha de consumirse dentro del local, por lo que se trata de un club de ocio temático que gira en torno al consumo de marihuana.

Un club cannábico, al no dejar de ser un club social, también plantea actividades que van más allá del consumo de marihuana, aunque siempre tengan relación con ella. En muchas de estas asociaciones se pueden escuchar conferencias o debates sobre la cultura cannábica, se puede encontrar asesoramiento jurídico o incluso médico de cara al consumo de cannabis, consejos o recomendaciones sobre determinados cultivos o incluso actividades en grupo tales como yoga u otros deportes, ya que el planteamiento base es el de incentivar una vida mejor.

Actualmente hay más de mil clubes sociales de cannabis en España, concentrándose la mayoría en el norte, principalmente País Vasco y Cataluña. No obstante, el número se ha ido reduciendo debido a infracciones que han cometido algunos de ellos, ya que una asociación de cannabis ha de atenerse a una serie de leyes muy estrictas dado lo delicado del tema.

¿Son legales las asociaciones cannábicas?

Originariamente, teniendo en cuenta que las asociaciones cannábicas nacieron y despegaron en Estados Unidos y Canadá, la legalidad de estos clubes no estaba puesta excesivamente en duda. No obstante, las leyes españolas contemplan este tipo de sociedades de una forma diferente. El consumo de marihuana no está penado por ley, si bien sí lo está su distribución, motivo por el cual las asociaciones cannábicas se encuentran en una suerte de vacío legal.

Un club de fumadores de marihuana debe atenerse a las normas básicas, tanto de la asociación en sí misma como de la legalidad al respecto. Una de las más importantes es que el consumo de marihuana ha de realizarse estrictamente dentro del local, no en la vía pública, puesto que lo contrario sí sería ilegal.

Asimismo, la marihuana que se consume en este tipo de asociaciones ha de ser de autocultivo, esto es: los responsables de la sociedad o los propios miembros la cultivan para ésta. De nuevo, en referencia a las asociaciones cannábicas y su legalidad, el cultivo ha de realizarse de manera privada, y debe estar orientado exclusivamente al consumo de los socios de la asociación. Si ese cultivo llegase a terceros que no fuesen miembros se estaría cometiendo un delito, puesto que pasaría a considerarse distribución de marihuana.

Diferencias entre una asociación cannábica y comprar marihuana

Evidentemente, un club cannábico no tiene nada que ver con consumir marihuana de manera privada. Por norma general, a no ser que se disponga de un cultivo propio, para conseguir cannabis fuera de un club cannábico es necesario recurrir al mercado negro, lo que es ilegal de necesidad. Las asociaciones cannábicas ofrecen la oportunidad a sus miembros de conseguir cannabis de manera legal y siempre de calidad, siendo este último punto otra de las mayores diferencias con respecto a la compra ilegal de marihuana, donde nunca puedes estar seguro de dónde proviene realmente el producto.

Asimismo, una asociación cannábica también puede resultar algo limitante para el consumidor, ya que es reglamentario que la marihuana se consuma dentro del local. Aun así, las ventajas que ofrece una sociedad de estas características son muy superiores a los contras: los socios cuentan con protección legal porque cada club dispone de asesoría jurídica; la asociación ofrece muchas más actividades además del consumo de marihuana; el producto siempre es fiable y de calidad; y se evitan los riesgos de conseguir cannabis fuera de una asociación reglamentada, riesgos que pueden conllevar connotaciones legales.

Cómo hacerse socio de una asociación cannábica

Para formar parte de este club es necesario cumplir con los requisitos de la asociación cannábica, así como conocer a alguien que ya esté dentro. Los clubes cannábicos cuentan con un aforo limitado, entre otros motivos porque si hay demasiados miembros puede resultar perjudicial para el club. Esto último se debe a que, al ser el cannabis de autocultivo, si el número de socios aumentase en exceso el cultivo también lo haría y podría tener repercusiones legales. De este modo, un miembro solo podrá acceder en caso de que haya plazas libres y un socio le proponga como candidato.

El hecho de que un socio te proponga no se debe únicamente a una cuestión de exclusividad, sino es que es necesario que el club tenga la seguridad de que tus intenciones son las mismas que las de la asociación, es decir: que no pretendes redistribuir la marihuana conseguida en la sociedad cannábica. Asimismo, y en vista y considerando el límite de plazas, siempre tendrán prioridad aquellos que acudan al club por motivos médicos.

Por supuesto, es imprescindible que seas mayor de edad, y en algunos casos es incluso necesario que superes los 21 años. Una vez entres, tendrás que aportar tus datos personales para crear tu ficha de socio, en la que se registrará el consumo mensual o anual que realices de cara al cultivo. Hay una cuota mensual, o anual, dependiendo de la asociación, que sirve para que el club pueda seguir a flote, y de donde se extraen los gastos necesarios para el cultivo. Una vez dentro del club basta con acudir al encargado de la distribución para solicitarle la cantidad que quieres consumir en ese momento, cuyo gasto se extrae de dicha cuota. Eso sí, como hemos comentado anteriormente, el consumo ha de realizarse estrictamente dentro del local, lo que quiere decir que no puedes llevarte la marihuana a casa.